|
Presento aquí, remozado y bastante aumentado, un libro publicado en esta misma
editorial el año 1971. Un poco más de dos tercios del libro está formado
por ensayos procedentes de los años sesenta; aunque este hecho no salte a la vista en ellos,
se manifiesta en el «Prólogo a la primera edición», que reproduzco a
continuación del presente. Espero que las preocupaciones y los desvelos de un autor, y de
buena parte de sus contemporáneos, al escribirse y publicarse unas páginas suyas,
puedan tener cierto interés.
Aunque soy partidario de rehacer lo que he escrito cuando lo juzgo insatisfactorio, reconozco
asimismo que en esto hay límites. Por lo menos, dos.
Uno surge cuando se tiene la impresión de que no hay siempre correspondencia entre
la posible intensa labor que se va realizando y el magro resultado que se va obteniendo. Parece
que se impone la ley de los rendimientos decrecientes -penas de amor perdidas, si se quiere. He
tropezado con esta clase de límite cuando, al llegar a cierto punto en mi carrera
intelectual, me ha parecido que no podía esperar ya mucho más de lo que, poco o
mucho, había conseguido.
Otro consiste en el reconocimiento de que, pasado cierto nivel, el seguir sometiendo una obra
a revisión constante puede acabar por desnaturalizarla. Pierde entonces una considerable
porción de su espontaneidad y con ello del sabor de la propia época en que fue
proyectada y realizada.
Especialmente por este último motivo no he revisado a fondo, como estuve tentado
de hacerlo varias veces, todos los ensayos, pero algunos de ellos, especialmente el tercero, han
sido aumentados sustancialmente. El principal aumento respecto al volumen anterior consiste en
las tres «piezas» últimas. Una es muy reciente. Las otras dos lo son bastante
menos, pero constituyen una novedad, primero porque estaban inéditas y segundo porque
adoptan una forma para mí poco usual: apuntes y fragmentos esparcidos a lo largo del
tiempo que no tuvieron ocasión -lo que no siempre hay que deplorar- de convertirse en
ensayos hechos y derechos.
Agosto de 1989
|